Biografía Metallica

  




     Amamantados por las bravías y retumbantes resonancias de los grupos británicos de heavy metal surgidos a finales de la década de los 70, como Iron Maiden, Motörhead, Judas Priest o sus favoritos, los Diamond Head; exaltando la disposición metalera con el ardor y llaneza del punk y ofertando en su frenético sonido una aviesa ejecución vocal e instrumental, singularidad compositiva, destreza técnica y agresivos ritmos, la banda estadounidense Metallica se convirtió en el puntal más incisivo del thrash y speed metal de los años 80 y 90, logrando ascender al panteón del rock con un puñado de discos imprescindibles en la música heavy.

       Metallica iniciaron su trayectoria en tierras californianas el año 1981, cuando confluyeron en la ciudad de Los Angeles el batería nacido en Dinamarca, Lars Ulrich (nacido el 26 de diciembre de 1963 en Copenhague) y el cantante y guitarra rítmico James Hetfield (nacido el 3 de agosto de 1963 en Downey, Los Angeles).
Ulrich, que deseaba en principio seguir los pasos tenísticos de su padre, abrazó el rock tras quedar fascinado con la fuerza y ardor de los grupos heavys del Reino Unido.
Cuando se trasladó a los Estados Unidos, un anuncio en el Recycler llevó a Lars a encontrarse con Hetfield, apasionado de las mismas banda inglesas que escuchaba Ulrich y que poco tenían que ver con los grupos de pop-metal y glam-metal que dominaban el panorama en Los Angeles.

      Para completar la primera formación de Metálica se añadió en principio al guitarra líder Lloyd Grand y al bajista Ron McGovney.

Este cuarteto grabó en julio de 1982 una demo titulada “No life ‘til leather”. Poco después de la constitución de la banda, Grand fue reemplazado por Dave Mustaine (nacido el 3 de septiembre de 1961 en La Mesa), guitarrista que pronto se vio inmerso en el mundo del alcohol y las drogas, hecho que no gustaba demasiado a sus colegas.
     Cambiaron su residencia a San Francisco cuando el bajista Cliff Burton (ex miembro de Trauma nacido el 10 de febrero de 1962 en Castro Valley) accedió a reemplazar a McGovney.
En la ciudad de Frisco consiguieron un notable seguimiento de público en base a sus estridentes actuaciones en directo, logrando llamar la atención del sello independiente Megaforce, que sólo les solicitó un único requisito para grabar: el trasladarse a la otra costa, concretamente a la ciudad de Nueva York.
Mustaine abandonó la formación para iniciar una trayectoria en una nueva banda que llamó Megadeth, no sin antes escribir las pautas guitarreras que sonaron en el disco debut del grupo y que ejecutó el nuevo miembro de la banda, Kirk Hammett (nacido el 18 de noviembre de 1962 en San Francisco).
      
 “Kill ‘Em All” (1983), con temas como “Jump in the fire” o “Seek & Destroy”, ejemplificaban bien su abrasivo sonido con un aullante Hetfield expresando sus proclamas bajo una potente y veloz exposición.
La sonoridad thrash y la estética deslustrada les alejaba de su contexto y les acercaba a los conjuntos británicos que tanto admiraban, provocando un seguimiento in crescendo entre la juventud amante de las resonancias más ásperas y frenéticas, producidas con una habilidad instrumental evidente.
Tras girar junto a una de sus máximas influencias, Venom, la banda californiana regresó al estudio para grabar su segundo Lp, uno de los discos clave del thrash metal, “Ride the lightning” (1984), álbum con largos temas en los que brillaba su capacidad para expandir las simples estructuras metaleras con incisivos textos que aunaban crítica, reflexión y homenaje a H. P. Lovecraft.
    
“Fight fire with fire”, “For whom the bell tolls”, “Creeping Death” o la excelente balada “Fade to black” son algunos de los cortes más importantes de uno de sus mejores trabajos.

      En 1986 firmaron con Elektra y publicaron “Master of Puppets” (1986), un gran álbum con las constantes del proceder de la banda desde una perspectiva épica, que no pueden minusvalorar el perspicaz tratamiento en unos textos fustigadores y reveladores de una diatriba contra los distintos abusos de poder.
     “Welcome home (Sanitarium)”, “Master of Puppets”, “Battery” o el instrumental “Orion” son algunos de los cortes más valiosos de su disco más popular que les convirtió en los nuevos monarcas del thrash, girando ese mismo año con el mismísimo Ozzy Osbourne.
    Cuando se trasladaron al viejo continente para actuar en diversos países europeos ocurrió un importante suceso que trastocó de manera fundamental el devenir de la banda.

      Metallica sufrió un accidente de circulación en Suecia, falleciendo en septiembre de 1986 el bajista Cliff Burton, una de las piezas clave en el éxito de su sonido.
Burton fue sustituido por antiguo bajista del grupo Flotsam & Jetsam, Jason Newsted (nacido el 4 de marzo de 1963 en Battle Creek), con el que Metallica logró poco a poco conquistando el mainstream americano gracias a Lps como “… And Justice for All” (1988), con temas como “Blackened” o “One” (canción basada en la película de Dalton Trumbo “Johnny cogió su fusil” para la que grabaron un videoclip por primera vez), y “Metallica (Black Album)” (1991), que alcanzó el número 1 en el Billboard gracias a temas como “Enter Sandman”, “Sad but true”, “The unforgiven” o “Wherever I may roam”.
Previamente habían publicado el Ep “Garage Days Re-Revisited” (1987), un disco de versiones en el que adaptaban a gente como Misfits, Budgie o Diamond Head.
Los Lps eran bien diferenciados. El primero (número 6), último producido por Flemming Rasmussen (que inició su colaboración con el grupo en “Ride the lightning”), con alguna tendencia progresiva y de mayor complejidad y amplitud en las piezas que el segundo, producido por Bob Rock, resulta menos vertiginoso y accesible que sus primeras propuestas.
Convertidos en megaestrellas y tras una larga gira, Metallica aparecieron en disco varios años después con “Load” (1996), un trabajo más bruñido en la producción de Bob Rock con el que quisieron expandir sus sonidos hacia tendencias más calmas con dejes country y hard-rock de obje
tivo FM, volviendo a repetir el número 1 en los charts americanos y éxitos en single como “Hero of the day” o “Until it sleeps”.
Una de las principales controversias en esta etapa fue el cambio de imagen del grupo, no recibida demasiado bien por sus fans más metaleros y menos abiertos de entendederas que no se identificaban con sus cortes de pelo y vestimentas más acicaladas.
Esto se repitió con “Reload” (1997), un álbum en el que incluían algunos temas de la época de “Load”, mezclados con grabaciones nuevas.
De nuevo alcanzaron el número 1 apoyados en sencillos como “Fuel” o “The Memory Remains”, corte que presentaba a la musa de los 60 Marianne Faithfull haciendo coros.
La colección de versiones “Garage, Inc” (1998), con adaptaciones de Nick Cave, Lynyrd Skynyrd, Queen, Black Sabbath, Bob Seger o Blue Oyster Cult, “S & M” (1999), un álbum grabado en directo junto a la Orquesta Sinfónica de San Francisco. En 2001 el bajista Jason Newsted, quien anteriormente había tenido serias discusiones con los demás integrantes sobre sus proyectos fuera del grupo, abandonaría Metallica alegando desgaste físico y motivos personales, se contrataría a Robert Trujillo como su sustituto, quien había sido bajista de Suicidal Tendencies, Black Label Society y Ozzy Osbourne . Despues vinieron las polémicas en torno a la bajada de música en Internet, contra la que Metallica habían combatido desaforadamente demandando a Napster, y la adicción al alcohol de James Hetfield, de la que finalmente terminó recuperándose, fueron el preludio de su álbum en estudio, “St. Anger” (2003), producido de nuevo por Bob Rock y recibido con diversidad de opiniones, aunque comercialmente volvió a subir al número 1 en el Billboard.
Desde los que proclaman, con cortes como “Frantic” o “Dirty Window”, una vuelta a sus arrebatadores orígenes, hasta otros que piensan que su música ha perdido originalidad en una iteración sónica y desenfocada.
Lo que no cabe duda es que los mejores momentos de su carrera han sido cimiento e impulso de múltiples formaciones de metal en todo el planeta.
En el año 2008 editaron "Death Magnetic", disco con producción de Rick Rubin con el que pretendieron regresar al sonido de sus discos de los años 80 con largas y épicas composiciones que recuerdan a las raices e inicios de la banda californiana, material muy trabajado y con el que conseguieron  devolver las buenas criticas que habian perdido en algunos sectores con su anterior y polémico St Anger.

Por último en Octubre de 2011 bajo el nombre de "Lulu" vuelven a editar un proyecto nuevo y diferente junto al legendario Lou Reed. Este disco consiste en una serie de canciones inspiradas en un artista alemán de principios de siglo XX.