Striker - (2010) Eyes in the Night


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por: Jalbreaker

     Es hora de rendirse a uno de los discos que marcaron el 2010, el debut de los canadienses Striker, un disco que no sé si asombraría al mundo del metal, pero desde luego servidor tuvo que agarrarse los machos durante unos meses frente a tal despliegue de heavy metal, puro y duro, nada de adornos ni florituras, lo que básicamente podemos describir, con o sin perdón de la expresión, como una patada en las pelotas oiga.


     Siempre se puede sacar el lado negativo de todo, y si nos ponemos del lado vanguardista diremos que Striker no inventan nada nuevo y que es un recocido de un estilo pasado de moda, y que para escuchar esto escuchamos los clásicos originales que son los que han marcado la historia y bla bla bla… Pamplinas. Cada uno busca lo que busca en la música, y a mí si me meten en una batidora a mis Iron Maiden y a mis Judas Priest, y les metemos algunas revoluciones que les pueden acercar en ocasiones al Speed Metal, pues a servidor se le saltan las lágrimas.

     Ya no sólo eso, la guinda del pastel es que Striker tienen una calidad musical impresionante, una base rítmica demoledora, unas guitarras contundentes, veloces, melódicas, manantiales de riffs afilados, solos incendiarios y detalles fascinantes, de esos que te hacen reflexionar sobre la pureza del heavy metal y que le podrían sacar los colores a casi cualquier disco publicado por los grandes dinosaurios estandartes del estilo. Y eso que todavía no he hablado del CANTANTE, un vozarrón sobrecogedor, de pulmones incombustibles y agudos infinitos.

     Todo esto quedaría en algo anecdótico si no fuera acompañado de un elenco de temas para la posteridad. Ya apuntaban maneras en aquel EP del 2009, Road Warrior, y básicamente continúan la estela, heavy como el viento y clásica a rabiar. No llevan a engaño alguno, pinchas el CD y en 10 segundos sabes si te va a gustar, “Full Speed or No Speed” lo dice todo, riff atronador y berrido para enmarcar en un tema que, como su propio nombre indica, debe ser veloz.




     Y los temas se empiezan a disparar, el tema homónimo “Eyes in the Night” comienza como una tormenta sónica que nos advierte de la noche en un despliegue de pulmones y agudos culminados en un estribillo coreable. “We Don’t Play By The Rules” desèga con riff brutal que se complementa a la perfección con esos fraseados macarras, una canción para dejarse la garganta puño en alto y con cara de mala leche, reivindicando lo cojonudos que podemos llegar a ser.

     Una pequeña tregua para los oídos con ese comienzo de “Never Ending Nights”, melodía en guitarras que se doblan, pasaje lento para que esa pedazo nos transporte otra vez a la caña de la mano de un riff machacón, y otro estribillo coreable que es sin duda alguna de los mejores del disco. Y volvemos a la vertiente trallera con el caballero blanco, “The White Knight”, un tema de comienzo muy parecido al primero, riff veloz y buen grito para abrir boca, buenos fraseados con un puente de agudos imposibles y estribillo contundente.

     Llega el paso de mi tema favorito del disco, que podría ser cualquiera, pero los fraseados de “The Voice of Rock” son sencillamente sublimes, de esos que erizan la piel y te ponen en pie lleno de orgullo, un tema lleno de detalles heavies que te meten la voz del rock a golpe de temazo. Se sigue la estela que despunta en todo el disco con “Ice Cold”, otro buen tema de gran estribillo y que precede a “Terrorizer”, más caña siguiendo la infalible receta del grupo.




     Encaramos la recta final del disco con un comienzo lleno de melodia que nos adentra en “Believe in Me”, otro de los grandes temas del disco y que descarga el alto nivel de tralla y agudos que nuestros tímpanos han venido recibiendo desde el comienzo, para poner el broche de oro con “Hang On”, un tema de corte más rockero siempre en el contexto del disco, claro, que cierra estos 43 minutos de caña inagotable.

     Por ponerse quisquilloso, puede que el disco sature en algún momento un poco entre tanta tralla y agudos, entre los que se habría agradecido alguna balada o tema o pasaje de carácter lento para descargar el disco, pero Eyes in the Night es lo que es, un cañonazo de la vieja escuela que, al menos para servidor y metidos en su estilo, podría estar entre los 5 o 10 mejores discos desde que los años dorados pasaron.

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