Guns 'n' Roses - (1991) Use Your Illusion

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por: Innuendo

Me toca inaugurar esta nueva iniciativa con un disco de los noventa. Mientras el mundo habla de los 20 años del Nevermind de Nirvana -por lo demás espléndido disco- aquí en Six String Rocks vamos a hacer un homenaje a 20 años de Use Your Illusion I.

Guns-n-Roses-1991-I
Podría coger el II, pero voy a optar por el I, porque me parece muy superior. De este disco habla muy poca gente, más que nada por el engloriado, y con razón, Appetite for Destruction. Pero para mí, con la primera parte de este Use your Illusion, unos Guns 'n' Roses en la cima de su carrera se dedicaron a hacer la que para mí es su obra más redonda. Quizá el disco pierde algo de fiereza directa respecto al Appetite, lleno de riffs incendiarios sin concesiones a la grandilocuencia a veces empalagosa de este disco, pero como contrapartida ganó unas composiciones de más calidad según creo. Y por si había alguna duda, en este disco hay algunos riffs que te vuelan las pelotas. Todo esto es difícil de defender porque el 99% de los fans te dirá que el mejor disco de Guns 'n' Roses es el Appetite for Destruction.

Como estoy haciendo homenaje a 20 años de este disco al que nadie hace caso, el Use your Illusion I, debo decir que para mí tiene cierto olor a naftalina, a clásico desgastado y manoseado por un servidor. Para mí es probablemente el disco que más me ha influido en el hard rock y creo que el que más veces he escuchado. Probablemente porque en esa época yo tenía exactamente quince años y estaba descubriendo el hard rock, un estilo que a mí me lo puso por delante este disco. Aunque ya conociera el heavy desde niño, esto fue una revelación. Tanto que, como creo que he dicho alguna vez, desgasté el casete original, adquirido en el videoclub de mi barrio y, cuando se me enredó la cinta en la casete, mi hermano le hizo una operación a corazón abierto, logrando un transplante de cinta con total éxito.


Pero basta de anecdotario y vamos al disco. Se trata de 16 cortes que no tienen casi nada desechable, salvo quizá "Double Talkin' Jive", que finalizaba la primera cara del disco y nunca me acabo de convencer. Pero eso en un disco con 16 canciones, muchas de ellas obras maestras, eso ni se nota. Desde las famosas baladas "Don't Cry" y "November Rain", cuyos vídeos fueron emitidos por los 40 principales hasta el empacho, a la correosa versión de "Live and Let Live (Die)" de Paul mcCartney, para mí muy superior a la original, todo fueron exitazos que básicamente tenían como competidora a "You Could Be Mine" del Use Your Illusion II, y Guns 'n' Roses coparon las portadas de la heavy rock una semana sí y la otra también. No es que el éxito de este disco fuera efímero, porque de hecho fue uno de los más vendidos en su tiempo y mucho después, es más que esa popularidad quedó enterrada décadas más tarde por la aureola de clásico que tuvo su disco debut, y eso perjudicó a la larga el que este disco entrara en el olimpo del hard rock.


Pero el disco tiene dentro cosas impresionantes que superan al debut pese a su reputación. Para mí, son las canciones menos conocidas las que tienen más que decir, sobre todo las tipo "Dust n' Bones" -llevada en la voz sobre todo por Izzy Stradlin- "Bad Apples", o "Dead Horse", que estan hechas de una mezcla inmejorable -ni Tesla, vaya- de rock añejo al estilo setentero, de blues y de ese sonido angelino de finales de los ochenta-principios de los noventa. Otra buena muestra de esto que os digo es "Bad Obssession", con la cojonuda colaboración de Michael Monroe a la armónica.


Otros cortes de este largo cd-casette eran más típicamente sonido 100% ochentero-noventero de la escena L.A. con un sonido más agresivo y acelerado. Aquí se inscriben trallazos como "Right Next Door To Hell", espectacular comienzo de disco, "The Garden" -con la colaboración a las voces de una "tía" llamada Alice Cooper que nadie podía escuchar en esa canción para el 95% de los aficionados que entonces descubrían el rock-, la frenética "Garden of Eden" y sobre todo "Back Off Bitch", de la época anterior de Axl Rose con su grupo de entonces (Hollywood Rose) que recuperó para este larga duración, lo que ocurrió con otros cortes desechados de Appetite for Destruction (¡vaya con el desecho!).




Mención aparte merece esa casi ópera llamada "Coma" que es un ejemplo de cómo hacer una canción de más de diez minutos que no de el coñazo y te tenga en vilo hasta que acaba con ese sonido de encefalograma plano clínico.

Guns-n-Roses-1991-IILos créditos, las canciones y los miembros de la banda están a vuestra disposición en la wikipedia. Pero creo que merece la pena destacar la labor de Slash, que toca techo aquí. A mí es el tío que me hizo querer ser guitarrista, y probablemente es el último gran coloso de la guitarra que haya aparecido. También hay que homenajear la guitarra del siempre relegado, Izzy Stradlin, pero que graba aquí unas rítmicas absolutamente brutales sin las cuáles el disco no hubiera sido el cañonazo que acabó siendo, eso claro aparte de su labor en la composición. Finalmente está Axl Rose, que pone su voz inconfundible. Nunca me ha parecido un vocalista de los grandes, pero es justo el tipo de voz que le pegaba a Guns 'n' Roses, por estilo y por las melodías que compuso. Incluso su sonido se debe en buena parte a los pianitos que fue metiendo de cuando en cuando junto a Dizzy Reed, que para mí realzaron la clase de este disco sin lugar a dudas.

En fin, creo que el mejor homenaje que se puede hacer a este disco no es recordarlo: es volver a ponerlo y escucharlo. Porque al hacerlo te puede pasar como a mí, que te de la impresión no sólo de que resiste muy bien el paso del tiempo, sino de que te parece mucho mejor ahora que antes.

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