Marshall Law - (1989) Marshall Law

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     Bueno, arrancamos esta nueva etapa de críticas de discos con una banda británica bastante desconocida en líneas generales, pero una banda de culto entre los sectores especializados, ellos son Marshall Law.

     Marshall Law se forman en la 2ª mitad de los ochenta, pero no es hasta el ocaso de la década (1989) cuando lanzan su homónimo debut, Marshall Law. Es curioso el caso de éste álbum, ya que muchos eruditos lo mencionan cuando alguien pide referencias de discos estilo Painkiller, no obstante Marshall Law también son de Birmingham, como Judas Priest, sin embargo este disco se publicó antes que la citada obra de los Metal Gods, pero no sería descabellado pensar en que tomaron el modelo de producción de Ram It Down para acelerarlo un poco y obtener su base de sonido.


     En Marshall Law no encontramos los agudos imposibles de Halford, lo que tal vez es el hecho diferenciador con respecto a Priest, aunque ni son necesarios ni tampoco hay pretensión de ello, ya que Andrew Pyke cumple perfectamente imprimiendo el feeling necesario sobre una base sónica potente, y sobre todo muy melódica, atrapada por ese encanto que envolvía en reverb las cuidadas producciones de finales de los 80 y principios de los 90.

     Una intro metálica llamada “Armageddon” nos induce sin apenas darnos cuenta a la explosión de batería con la que estalla “Under the Hammer”, en un ritmo frenético de guitarra que desemboca en los excelentes fraseados melódicos con los que se estrena Andrew Pyke, un tema envuelto por una atmósfera evasiva y peligrosa donde demuestra su capacidad como vocalista, y con un solo que parece sacado del citado Painkiller, sensación que se repite a menudo conforme se suceden los temas.





     El tercer corte “Rock the Nation” es toda una declaración de intenciones, un medio tiempo que nos invita a “rockear” marcado por un excelente riff y ritmos hardroqueros pasados por el filtro metálico del grupo. “Marshall Law” es un excelente corte también a medio tiempo, apoyado en una batería constante e incansable y los fraseados, donde las guitarras pasan a un segundo plano para acompañar con sutileza los cambios de la melodía vocal.

     Vuelven a pisar el acelerador con un temazo rabioso como es “Hearts and Thunder”, donde Andrew entra cantando sutilmente para darle un giro desgarrado brutal y desembocar en un buen estribillo. Le sigue “Screaming”, probablemente mi tema favorito del disco, uno de esos temas que enamoran en 30 segundos con unas guitarras increíbles, una melodía vocal rabiosa y un estribillo antológico.



     Seguimos sin concesiones con otro trallazo de corte machacón y estribillo simple y directo, “We’re Hot”, para cambiar de tercio con un tema melódico a rabiar como es “Feel It”, de corte hardrockero y estribillo pegadizo.

     Y ya encaramos la recta final del disco con “System X”, otro medio tiempo parecido a “Rock the Nation” aunque algo más denso, con un buen cambio de ritmo en el puente y estribillo resultón, que da paso a la excelente melodía guitarrera de “Future Shock”, otro gran tema con juego de voces en el puente y estribillo bastante simple y efectivo, para cerrar con “When Will It End”, un tema que se mueve en un registro hardrockero y más macarra que la tónica general del disco.

     Antes de lo que te das cuenta se terminan los 40 minutos que recogen los 11 cortes de uno de mis discos de culto, un disco sin relleno en el que cada tema brilla con luz propia, pudiendo alcanzar mayor o menor genialidad, pero con el excelente trabajo de guitarras que hay en este LP me sería imposible catalogar alguno como “malo”.

     Por sacar un defecto, tal vez la tormenta sónica haga que alguno pueda pasar más o menos desapercibido, hecho que seguro se remedia desgranando los matices que impregnan a éste disco olvidado, un disco de esos que no tuvo mucha repercusión, que no grabó videoclips promocionales ni será recordado entre los grandes, pero el cual es justo rescatar de vez en cuando y deleitarse cuando a uno le apetece una buena dosis de heavy metal.

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