Mötley Crüe - (1989) Dr. Feelgood

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por: franmartin

     Quinto disco de estudio de la popular formación americana, Dr. Feelgood es una de las mayores cimas del hard/heavy rock de los 80s a nivel de repercusión, éxito de ventas y reconocimiento tanto de sus contemporáneos como en posterioridad, siendo citado como referencia –como toda la trayectoria del grupo en aquella década- por casi cualquier banda que a partir de entonces se haya movido en los terrenos del sleazy o el hard ‘n heavy.


     Muchos grupos de rock duro han sufrido las críticas más encarnizadas al obtener éxitos comerciales masivos si éstos han venido acompañados de cambios en su sonido. Sin embargo, para muchos de los seguidores del grupo es éste el mejor de sus discos, aunque represente el alejamiento definitivo del sonido más heavy y afilado de sus dos primeros trabajos, ya comenzado con Theatre Of Pain (1984).


     Esto es seguramente debido a que más allá de la evolución musical, durante toda la década Mötley Crüe supo conservar una fortísima personalidad y una señas de identidad que los hacían reconocibles tanto en trallazos heavys de su primera época como “Live Wire”, “Bastard” o “Red Hot”, como en los exitosos temas que bombardearon televisión y radio en la segunda mitad de los 80s.

     De cualquier manera, todos los trabajos anteriores resultan también prácticamente imprescindibles a estas alturas, y sitúan a Mötley Crüe como una de las formaciones más grandes y con mayor capacidad de arrastrar a más seguidores de toda la historia del Heavy Rock.

     Dr. Feelgood fue además el último álbum –si obviamos el recopilatorio con algunos temas nuevos que lo seguiría- en el que vimos a su formación original y clásica antes de la ruptura que los llevaría a deambular en los 90s –lamentablemente y a pesar de la reunión- por terrenos que a muchos nos parecieron indignos de su herencia.

     Y es que Vince Neil, Mike Mars, Nikki Sixx y Tommy Lee no son sólo una de las alineaciones más carismáticas que haya dado el mundo del rock duro en todos sus años, sino que cada uno de ellos por separado era en esa época –y casi podríamos decir que es todavía- una megaestrella del rock capaz de generar expectación allí donde se mezclara, ya sea proyecto musical o asunto social.

     En 1989 Vince Neil o Nikki Sixx encarnaban la fiesta, la diversión y el rock’n roll, y eran el modelo a seguir, el amigo o el hermano mayor que todos los chavalillos de entonces hubiéramos querido tener. No eran ni fueron nunca unos virtuosos con los instrumentos, ni V.Neil tuvo nunca una gran voz, pero supieron impregnar sus composiciones de un estilo único e inmediatamente identificable, una fuerza y una garra fuera de lo común, y un aire divertido y macarra que contagiaba a la primera.

     Tanto es así que Vince Neil es uno de mis vocalistas preferidos, y su timbre peculiar y estilo aguerrido son capaces de emocionarme más que muchos otros cantantes de voces potentes y rango amplísimo.

     Mötley Crüe habían llegado a estos finales de los 80s arrastrando la polémica por sus contínuas andadas con el alcohol y las drogas, adornadas por múltiples disturbios y hasta sucesos tan trágicos como la muerte de “Razzle”, el batería de los Hanoi Rocks, en accidente de tráfico cuando salía de fiesta en un coche que conducía un ebrio V. Neil; pero para la preparación de este disco por fin se decidieron a poner freno a sus vidas y se proclamaron totalmente “limpios” y ambiciosos de afrontar “en buen estado” todo el proceso de creación de su obra.

     El esfuerzo no vino sólo por esa parte sino que hubo cambios en la producción y Bob Rock pasó a encargarse de ellos, echando el resto en un trabajo carísimo (600000 dólares de la época sólo en el estudio) que mereció la pena y remodeló el sonido Crüe hasta hacerlo un bloque pleno y repleto de detalles. Éste fue también el disco cumbre de B.Rock, que ganó con esto el suficiente estatus para coger poco tiempo después a los Metallica e intentar hacer lo mismo –aunque en ese otro caso con división de opiniones entre los seguidores-, dando lugar a su también famoso disco homónimo o Black Album.

     Todo este tinglado respondía a el afán de poner por fin un LP de los Mötley Crue en el número 1 de ventas, asunto que ya traía cola a tenor del éxito de sus singles anteriores y de sus multitudinarios directos, sumado a que a estas alturas otras bandas que habían ido apareciendo a su sombra, años más tarde que ellos y reconociéndolos como sus maestros, estaban colocando ya números 1.

     Prueba superada entonces, número 1 del Billboard en este mismo 1989, más de siete millones de copias vendidas sólo en los USA, y hasta cinco singles copando las primeras posiciones en las listas de sencillos entre 1989 y 1990. Además, reconocimiento por parte de la crítica, que colocó tanto al LP como a temas como el homónimo entre los mejores de la década.

     Aquí lo tenemos:

1. "T.N.T. (Terror 'N Tinseltown)" - 0:42
Una intro instrumental para "Dr. Feelgood" que nos muestra las intenciones de que éste sea un trabajo cuidado y rico en detalles.

2. "Dr. Feelgood" - (Mick Mars, Nikki Sixx; letras por N. Sixx) - 4:50
Primer single del disco, número 6 del Billboard Hot 100, y un divertido y arrollador corte dominado por uno de esos riffs tan personales y vacilones de Mike Mars. A la vez afilado y accesible, un clásico de su repertorio. Aquí va:


3. "Slice Of Your Pie" - (Sixx, Mars; letras por N.Sixx) - 4:32
Un hard rock algo más “standard” y a medio tiempo que puede recordar más a unos Aerosmith –no en vano en éste participa S.Tyler- y al que la producción tan “llena” da gran empaque y potencia.

4. "Rattlesnake Shake" - (Mars, Sixx, Vince Neil, Tommy Lee; letras por N. Sixx) - 3:40
Probablemente el tema más reconocido del disco de los que no salieron como single, el más “extraño” a su discografía por el punto especial que le dan los llamativos arreglos de viento, y el sucesor en sonido de la fantástica “Dancing On Glass” de su anterior disco Girls, Girls, Girls.

5. "Kickstart My Heart" - (Sixx; letras por N.Sixx) - 4:48
Hoy día puede que el tema más famoso de Mötley Crüe junto con aquella maravillosa “Smoking In The Boys Room”, o al menos uno de los que más. De nuevo el tema de las drogas inundando las letras y esta vez un ritmo de batería bastante particular pero acelerado y contagioso para llevar el peso de un corte que se lleva por delante a cualquiera con unos contagiosos coros, velocidad y mucho rock’n roll. Segundo single del disco, número 18 en las listas de 1989. Sonó así:


6. "Without You" - (Sixx, Mars; letras por N.Sixx) - 4:29
El tercer single, número 8 del Billboard en 1990, es una de las dos baladas del disco. Si bien quizá no tenga toda la carga emotiva de anteriores canciones del grupo como “Home Sweet Home” (Theater Of Pain) o “You’re All I Need” (Girls, Girls, Girls), entra poco a poco hasta quedarse en la memoria y el cambio que adorna su estructura hacia el final la levanta hasta lo más alto. Ésta es:


7. "Same Ol' Situation (S.O.S.)" - (Lee, Sixx, Neil, Mars; letras por N.Sixx) - 4:12
Un rock’n roll de compás ultramarcado en la tradición de otros temas suyos como “Smoking In The Boys Room” o “Girls, Girls, Girls”, que aunque no tenga los niveles de gancho de, especialmente, la primera de aquellas dos, sí que se presenta como una ideal para cualquier fiesta rockera. Fue el quinto y último single del disco, entrando de nuevo en el Top 100.

8. "Sticky Sweet" - (Mars, Sixx; letras por N.Sixx) - 3:52
Volvemos al Hard Rock de corte más clásico con otro tema en el que también puede verse un punto Aerosmith (ojo, también colabora S.Tyler), en el que luce un estribillo de lo más sleazy y casi funky.

9. "She Goes Down" - (Mars, Sixx; letras por N.Sixx) - 4:37
Otro Hard Rock, aquí de gusto más dinámico y accesible, y otro estribillo que permanece en la cabeza fácilmente.

10. "Don't Go Away Mad (Just Go Away)" - (Sixx, Mars; letras por N.Sixx) - 4:40
El cuarto single que nos faltaba, un tema muy “Crüe” con entrada que presagia balada, centro hardrockero y final desbordado, recordando otros clásicos como aquel “On Whith The Show” de su primer álbum. Otra de las habituales en su repertorio –y son unas cuantas de este disco- y número 19 del Billboard de singles en su momento. El clip correspondiente:


11. "Time For Change" - (Sixx, Donna McDaniel; letras por N.Sixx) - 4:45
Y cierre con otra balada, menos eléctrica que “Without You” pero de immediata accesibilidad y bonito trabajo de guitarra, que hubiera sido otro perfecto single y que con su “Tiempo Para El Cambio” presagia lo que estaría por venir: los 90s, el final de la época dorada del hard/heavy rock, la ruptura de su formación con la polémica expulsión de Vince Neil y sus discos de los 90s que nada tuvieron que ver con este sonido.

Acabo diciendo que este trabajo, cuidado, magnífico, y todo un prodigio de actitud –esto sí que como toda su carrera en los 80s-, fue remasterizado hace unos años con la inclusión de las demos de algunos temas, algo que permite ver los tremendos cambios a los que se sometió a algunas canciones durante la producción. Una compra más que recomendada a cualquiera que guste del buen hard n heavy.

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