H.E.A.T. - (2012) Address the Nation

H.E.A.T-2012-Address-the-Nation



     Entre la hornada de bandas nórdicas que han invadido la escena en la última década, H.E.A.T. representan, junto a Crazy Lixx, la apuesta por mantener el sonido del hard rock ochentero en el S.XXI fiel a su estela, como por otra parte nos lo hacen flipar en el plano más heavy cañero Enforcer o ya, mirando al otro lado del charco, Striker. Adoro la adaptación del hard rock que se lleva hoy día a cabo de Crashdiet, Kissin' Dynamite, The Poodles o Wig Wam, pero estamos ante uno de esos discos que te hacen sentir nostalgia, recuerdos de una época y forma de entender la música que probablemente ya no volverán, uno de esos discos que nos llevan a la eterna premisa de que si este disco hubiera salido hace 20 años, probablemente habría elevado a H.E.A.T. al olimpo del hard rock.


     Si soy sincero creí que tras la marcha de Kenny Leckremo el grupo correría la típica suerte de lo que pudo haber sido y no fue, ya se sabe, "grupo emergente a punto de consolidarse en la escena con gran vocalista, pierde a miembro característico y se va al garete" sin embargo, tras anunciarse la incorporación de Erik Grönwall al grupo, consiguieron mantenerse en el candelero ya que el jovencísimo vocalista fue el ganador de uno de esos OT a la sueca, pero hay que tener en cuenta que Spain is different, y en Suecia tendrán su música discoquetera, y la popera, pero en estos países nórdicos el hard rock no está ni mucho menos muerto, y nuestro amigo Erik ganó el concurso despachando clásicos del rollo por doquier.

     Los dos discos hasta la fecha del grupo contenían algunos de los méjores temas que se han firmado en los últimos tiempos, pero siempre me parecieron un pelín irregulares, no soy especialmente fan de la vena más aorera en su vertiente más tranquila, y ese toque de algunos de sus temas hacían que el disco no terminara de explotar. Paradojas de la vida, el chaval ha traido unos aires algo más duros al sonido del grupo, y a mi gusto se han marcado el disco más compacto del grupo, combinando unos toques de Bon Jovi por aquí, Europe por allá,e incluso tintes Skid Row, que vuelven loco a servidor y lo transportan a una de esas pelis de los 80 donde uno se sentía el rey de la colina.

     Son los H.E.A.T. de siempre, pero su buen hacer a los estribillos se convertido en maestría y su habilidad creando atmósferas, sublime, algo así como hicieron Brother Firetribe con su Heart full of fire en el 2008, y ojalá vuelva a saberse algo de ellos pronto, hablando de todo un poco. Empiezan pisando fuerte con un "Breaking the Silence" que viene al pelo para la ocasión, rompiendo fuerte con esos HEEEEEE a lo "Lay Your Hands on Me" de los de New Jersey, un tema de hard americano puro y duro, con su toque macarra y el chaval dejando el pabellón bien alto. Si el primer tema te pone en pie, el disco puede explotar pronto, con "Living on the Run", el single que escuchamos hace unas semanas, nos vuelan la sesera en un delirio de placer, como si de banda sonora se tratase, a ritmo de teclados e intensidad aorera de la vieja escuela que podían haber firmado Robert Tepper o Survivor para la BSO de Rocky IV.



     Una hermosa melodía de guitarra abre "Falling Down", desgarran chirriantes las seis cuerdas para adentrarse en un ritmo entrecortado de guitarra, paseado por magníficas estrofas y culminando en estribillazo potente y coreable, para preceder al momento romántico del disco, "The One and Only"  una power-ballad de la vieja escuela que empieza tranquila, pausada, una moñada en toda regla de las que tocan la fibra, porque en los corazoncitos de los hijos del viento también hay un sitio para el amor. Pero volvemos a levantarnos por todo lo alto con otro de los grandes temas del disco, "Better Off Alone", un tema bestial para corear hasta agotar el oxígeno, sino esperad a la llegada del puente, a ver si os queda algo para el estribillo, un tema que será un buen seguro para el directo y probablemente se convierta en uno de los nuevos himnos de la banda.



     Una intro de saxo nos sumerge de nuevo en la cara más aorera de H.E.A.T., "In and Out of Trouble", un corte a medio tiempo, relajado, más discreto y con un Erik haciéndose protagonista, cantando en tono sensual y subiendo fuerte para el estribillo, que también tiene su punto pegadizo. Nos dejamos de saxos pero seguimos con el punto aorero en "I Need Her", un tema algo más animado y pegadizo, buen aperitivo para ese derroche de hard rock que es "Heartbreaker",  en la onda de los mejores Bon Jovi, bailable y de coros potentes con un riff hipnótico que nos devuelve a 1987, para rematar la faena con "It's All About Tonight", muy en la línea del anterior, no tan directo a la entrepierna tal vez, pero con personalidad y ritmo.



     Y como todo lo bueno se acaba, ponemos el broche de oro con "Downtown". Puede que no le veáis nada de especial, o puede que os parezca sublime. Yo soy partidario de lo segundo, tengo especial debilidad por la dichosa canción, que le voy a hacer, una atmósfera instrumental de AOR puro que va ganando más y más fuerza conforme se desarrolla el tema, un tema de esos que te envuelven, te seducen y sumergen en la delicadeza intensa de sus líneas.




     Y esto ha sido todo amigos, de momento se perfila como uno de los discos de Hard Rock del año, veremos que sorpresas nos depara la segunda mitad del 2012, pero aquí el listón está muy alto, canelita en rama oiga.

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