Judas Priest - (1982) Screaming for Vengeance

Judas-Priest-1982-Screaming-for-Vengeance

por: Norum

Barajaba muchas opciones para la elección del disco, discos conocidos para poder comentar entre todos, otros no tanto y que cayeron en el olvido y autenticas joyas que pasaron desapercibidas por completo debido a diversas razones. Pero todos tendrán que esperar porque como veis, el elegido en esta ocasión es nada mas y nada menos que el Screaming For Vengeance. Sobran más presentaciones.

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¿A que se debe? Pues a que este año se cumplen 30 años de la edición de este disco y me ha parecido una bonita forma de rendirle un pequeño homenaje a semejante obra maestra. Se puede hablar largo y tendido sobre si es su mejor obra o no, lo que no cabe duda es que es uno de los mejores discos de toda la discografía de Judas Priest. A titulo personal lo considero junto al Defenders, que publicaron dos años después que este, los mejores. Pero como estamos de aniversario, toca hablar de este Screaming For Vengeance. Disco que conocemos todos (madre mia, creo que lo habré escuchado cientos de veces, y las que me quedan...) y si no es así, nunca es tarde para descubrir este pilar básico de lo que actualmente conocemos como Heavy Metal. Entremos en materia.

Lo primero que hay que hacer es ponerse unos guantes de látex para manipular el disco, como si de un manuscrito o códice medieval valiosísimo se tratase, para que nuestros sudorosos dedos no alteren un ápice tanto el vinilo como la portada. Entiendo que no todos posean en propiedad esta obra maestra, por lo que también vale que lo pongáis en CD o en vuestro reproductor de MP3. Cuando todos estéis preparados, es hora de darle al PLAY del reproductor...

"The Hellion - Electric Eye".-  Por el amor de Dios, ¿existe en la puta historia de la música una intro mas conocida y genial que esta? Es una pregunta retorica eh. Esas guitarras afiladas cual cuchillo de matarife dan paso a un riff demoledor. Rob Halford empieza cantando en un tono bajo las primeras estrofas que da la sensación de que algo muy grande va a pasar... Cambios de ritmo, encontramos el primer duelo de guitarras entre KK y Glenn, en definitiva una grandísima canción. Esto no puede empezar mejor.


"Riding On The Wind".- La expectación creada es enorme y este corte no defrauda. Halford un poco comedido en el anterior tema, aquí demuestra sus cualidades vocales que junto con otro riff marca de la casa, dan como resultado otro tema mas que va a parar a la colección de "clásicos de ayer y hoy" de los Judas.

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"Bloodstone".-  Tras este inicio trepidante del disco, llega el momento de bajar un poquito las revoluciones con este genial medio tiempo. La mejor cualidad de este tema es sin duda el estribillo, que te golpea la cabeza rítmicamente y se queda ahí, machacándote el cerebro.

"Take These Chains".- Comienzo lento, como las buenas canciones que luego terminan subiendo. Estribillo orientado quizá a la comercialidad de la época. Esto es de manual señores.

"Pain and Pleasure".-  Y si la otra era de manual, esta es el espejo de muchos grupos posteriores. Ritmo pausado y pesado, sin grandes alardes pero efectiva 100 por 100.

"Screaming For Vengeance".-  Hostiazo en la boca cuando empieza este tema. Halford haciendo alarde de cuerdas vocales, se acelera el ritmo, y esas guitarras... la madre que los parió. De los mejores duelos que se marcaron KK y Glenn. Temazo indiscutible.


"You´ve Got Another Thing Comming".-  ¿Y que se puede decir de esta? La virgen santa, clásico entre los clásicos. Desde luego mas pausada que su antecesora, pero ese ritmo ejerce un efecto sobre el cuello que hace que se mueva siguiendo el compás. Muchos dicen que es un tema simple, y yo digo que eso es lo mejor y lo que la hace sublime.


"Fever".-  Otro comienzo lento, como si se tratara de una balada, pero pronto se desmarca de calificarla como tal, si bien el tema no termina de explotar y se mantiene en la linea del medio tiempo.

"Devil´s Child".- Y llegamos al final con este tema donde la base rítmica lleva el peso. Las guitarras y el estribillo nos recuerdan mucho a ese estilo rockero que practican los AC/DC, salvando las distancias claro.

Y eso es todo amigos. Un disco que se ha convertido por derecho propio en imprescindible dentro de la historia del Heavy Metal y por el cual no parece que hayan pasado 30 años, y ahí es donde radica una de las grandezas de este disco.

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