Crashdïet - (2013) The Savage Playground





     Desde Suecia contraatacan Crashdïet para asentarse en el podio de los grandes aspirantes, firmando su cuarto disco de estudio y sí, repitiendo cantante al fin tras unos años de mala suerte en el apartado vocal, por lo que es un placer escuchar la voz rota de Simon Cruz de nuevo al frente de la banda.

     Básicamente siguen sonando a Crashdïet, que es lo que queremos, un Hard/Sleazy molón, cañero, potente y cargado a partes iguales de mala leche y melodía, algo así como unos Skid Row pasados por el filtro del S.XXI que mantienen con orgullo el estandarte de la llamada NWOSHM, sin mucho cambio en su sonido, aunque sí se percibe cierta madurez compositiva dotando a los temas con más desarrollo y matices que, suelen desembocar en temas algo más largos y por ende menos pegadizos. Aunque es sólo una percepción pero podemos estar tranquilos, pues el buen hacer compositivo que mantienen nos regala buenos momentos coreables.


     Y después de 3 años de espera, vienen directos a por nosotros con “Change the World”, un temazo en toda regla, agresivo y con múltiples ideas que hacen gala de la madurez compositiva de la que hablábamos, varios cambios de ritmo, buen estribillo, coros pegadizos y un desarrollo en la parte central del tema acompañando al solo soberbio. Seguimos con el que fue el primer single del disco, “Cocaine Cowboys”, de riff sureño y pegadizo que pronto rompe en watios y buenas líneas vocales con un tema más estándar y hard rockero, del que grabaron un videoclip con tías buenas, gente de traje y mucha cocaína:


     En “Anarchy” recuperamos las líneas más melódicas de las que hacían gala en Generation Wild con uno de los grandes temas del disco, madera de hit, bastante simple y de excelente estribillo, coreable y lleno de rabia como a nosotros nos gustan. “California” supuso el segundo single del disco, a modo de medio tiempo con base rítmica hipnótica, riff taladrante y estribillo melódico y nostálgico.


     "Lickin' Dog" es un tema corto y directo, bastante vacilón y efectivo que da paso al guitarreo de "Circus", apoyándose en unas líneas vocales pegadizas y un excelente puente al estribillo, de esos que te  vuelcan el corazón con un parón de batería antes de embarcarse en un estribillo de infarto con otro de esos desarrollos en la parte central de los que hablábamos al principio, sin duda alguna de lo mejorcito del disco.


     "Sin City" vuelve a la simpleza, macarrería firme y pegadiza directa a la entrepierna antes de otro de los temas más melódicos del disco, "Got a Reason", solvente tema aunque no mata. Una brillante melodía de guitarra nos adentra en otro de los mejores temas del disco, "Drinkin' Without You", un tema brillante con halo de nostalgia pero a la vez potente y coreable, repitiendo la fórmula del parón de batería en el puente que, personalmente, es una fórmula un tanto manida pero me encanta, y más si es movimiento clave para firmar otro de los mejores temas del álbum.

     Una base rítmica aplastante nos va adentrando en "Snakes in Paradise" recordando en el guitarreo a los últimos trabajos de Slash, que por lo demás resulta un tanto desconcertante sin llegar a agobiar para zanjar el tema con la excelente "Damaged Kid", directa al grano y escondiendo un estribillo como el que guarda... como que no podía fallar.

     Con "Excited" empezamos a caer en el tedio del exceso de temas de estos discos del S.XXI que por justificar los precios de hoy día parece que han de meter 14 canciones por disco, con lo bonicos que quedaban esos discos con 10 temas, pegadizos y adictivos sin relleno alguno! "Garden of Babylon" es algo inédito en Crashdiet y lo más experimental que han hecho hasta la fecha, un tema que huele a oriente y de nada menos que 7 minutazos, eso sí, lleno de una rabia digerible y amena, que finaliza en la animada y fiestera "Liquid Jesus", un tema que empieza que empieza fuerte con la armónica, rápido y rockero hasta la médula, gamberro y desenfadado que deja un buen regusto para cerrar la placa.

A pesar de mostrar un buen nivel, como es habitual, el disco achaca ligeramente el exceso de minutaje, lo cual no quita para ser completamente recomendable para los fans del grupo y de la ya firme y  sólida NWOSHM.




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