Héroes del Silencio - (1988) El Mar no Cesa



por: Ian_Gott

Para hacer una pequeña introducción a la banda, por si algún despistado no la conoce ya, vamos a dar cuatro pequeñas pinceladas históricas, para meter a la gente en contexto, y rápidamente no ponemos con el disco debut El Mar No Cesa


Como todos ya sabemos, Héroes del Silencio es una banda formada a mediados de los años 80 que tras idas y venidas y refundaciones de la banda quedó cerrada con los zaragozanos:

Enrique Ortíz de Landázuri “Bunbury” (voces y guitarra)
Juan Valdivia (guitarra)
Joaquín Cardiel (Bajo)
Pedro Andreu (Batería)

Posteriormente, como ya veremos más adelante, se uniría a la formación el guitarrista estadounidense Alan Boguslavski.

El nombre de la banda surgió, por lo que parece, por casualidad, al ponerlo al último momento antes de entregar una maqueta en una radio local. El nombre, era el título original de lo que sería posteriormente la canción que da nombre al primer EP y que aparece en este disco debut: “Héroe de Leyenda” a la que cambiaron finalmente el nombre por este último.

Por lo tanto, con la banda ya cerrada, el nombre decidido, y lo bien que funcionó la maqueta, los conciertos que dieron y los concursos en los que participaron durante la época, su primera discográfica les ofreció grabar un primer EP que incluiría cuatro canciones, tres de las cuales entrarían en este primer disco debut, y la otra, que no es otra que la que da nombre a este disco debut: El Mar no cesa, no quedó registrada en ningún álbum de estudio por lo que acabó en el Rarezas.

Para mí, y para alguien que no haya escuchado a la banda, por lo tanto, para quien los escuchara tanto ahora como en su día por primera vez, creo que hay dos cosas fundamentales que llamarían la atención de la banda, y que es un pilar básico de Héroes del Silencio: Me refiero por un lado, a la voz de Enrique Bunbury, y por otro lado el sonido que saca Juan Valdivia a sus seis cuerdas.

Bunbury ha sido de las voces más carismáticas del panorama pop/rock español, sin duda, su voz grave, su estilo casi teatralizado, sus cadencias en los finales de frases, sus falsetes, sus “laralaralaralara” son muy muy singulares, son detalles que hacen que se le reconozca al instante y se le distinga de entre otras tantas voces singulares que ha habido en este país, hecho que a su vez también le ha hecho tener tanto fans acérrimos, como detractores a mansalva. Yo, particularmente, como podréis imaginar, me coloco en el lado de los fans. No por parecerme un portento como cantante, para nada, ni que tenga gran técnica, ni amplio registro, ni matices interpretativos increíbles. Pero tiene una potencia y un no sé qué que qué se yo, que me encanta. Bunbury es de esas voces singulares que te gustarán o te irritarán, es esa arma de doble filo (alguien ha dicho Ozzy? Axl Rose?)

En una misma línea, pero en su instrumento, colocaría a Valdivia, un tipo que le ha sacado un sonido a la guitarra inconfundible, y que permite que a día de hoy, muchas bandas con según qué (no) distorsión pongan en sus guitarras y que decidan arpegiar los riffs principales se ganan el derecho a decir “que suenan a Héroes”, con todo lo que eso conlleva (Hola Siddharta).

Desconozco la calidad como guitarrista de Valdivia, no es un instrumento que domine lo suficiente como para hacer juicios de valor válidos, pero a mí siempre me ha parecido un muy buen guitarrista. Tuve la suerte de verle en directo y fijarme en infinidad de vídeos suyos, incluso algunos que tiene colgados en Youtube grabados en el comedor de su casa, y me parece que, como mínimo, no se dedica a arpegiar los 4 acordes básicos que todos conocemos, que hay una labor compositiva y técnica muchos más compleja detrás de esas notas.

Por lo tanto, la suma de una voz inconfundible, con una base melódica singular, distinta y arpegiada en el 80% de las ocasiones conforman lo que es el sonido de Héroes de Silencio, por lo menos en este primer disco (y el siguiente, luego ya veremos como se va produciendo una curiosa y coherente evolución hacia un sonido quizás más duro y rockero, pero sin perder esta esencia).

Un tercer factor elemental en lo que es la banda (si hay algún defensor a ultranza de Cardiel y Andreu que hable ahora, yo les valoro como músicos, sobre todo a Andreu, pero con esas dos bestias delante es difícil resaltar) serían las letras. Las letras de Bunbury. Es conocido que él componía las letras y luego la banda, conjuntamente, convenía la música que la acompañaría. Las letras son complejas, con un fuerte peso simbólico, metafórico, oscuro y en muchas ocasiones resultan indescifrables. Es otro apartado que ha generado un buen número de detractores diciendo que las letras son en mayor medida una unión de imágenes inconexas para darle una profundidad y un misticismo del que realmente carece. Yo personalmente creo que Bunbury tiene un mundo interior digamos que…muy rico, muy suyo, y muy loco, por qué no. No dudo en ningún momento que él tiene muy claro lo que está diciendo en cada una de las imágenes que evoca, y que tampoco parece que tenga mucha intención de hacérnoslas entender (también soy consciente que agua no se tomaba cuando componía), pero creo recordar en una entrevista que le hicieron hace muchos años en Lo +Plus, Bunbury defendía que cada uno interpretara lo que buenamente se le ocurriera con sus letras, que eran personales, pero que pretendía que tuvieran un mensaje un poco más universal.

Creo firmemente que hay mucha literatura y poesía en las letras de Bunbury, él mismo reconocía influencias literarias de gran nivel, y aunque quizás hay una pretensión exagerada en sus letras, igual que en su modo de cantar, creo que en ocasiones evoca imágenes y mensajes de un nivel literario muy alto.

Bien, pues con esos tres elementos básicos, una juventud palpable por parte de todos, y una producción que mejoraría con el paso de los discos, paren en 1988 El Mar no Cesa. Un disco muy melódico. Rock? Sí, también, pero creo que El Mar No Cesa está marcado por la melodía.

1. Mar Adentro 4:00
2. Hace Tiempo 4:31
3. Fuente Esperanza 4:46
4. No Más Lágrimas 3:30
5. Olvidado 3:34
6. La Lluvia Gris 4:20
7. Flor Venenosa 4:10
8. Agosto 4:22
9. El Estanque 4:14
10. La Visión de Vuestras Almas 4:36
11. La Isla de Las Iguanas 3:18
12. ...16 3:52
13. Héroe de Leyenda 4:07

El disco empieza con uno de lo que acabará siendo de sus temas más clásicos, “Mar Adentro” con un rasgueo de guitarra inconfundible y con la primera referencia acuática del disco, en este caso, el mismo que da título al nombre, pero veremos poco a poco como lo líquido va inundando, nunca mejor dicho, todo este compacto. Del tema poco se puede decir, una auténtica joya, que avanza lo que será el sonido más melódicamente duro de la banda. En él podemos observar cada uno de los tres elementos que arriba os había mencionado: los punteos de Valdivia están por encima de la rítmica, la voz de Bunbury tan teatralizada y exagerada junto con una letra, quizás menos opaca que otras “Y aunque deba cavar en la tierra, la tumba que sé que me espera, jamás me vio nadie llorar así…” dan fe de lo que será el álbum y la banda.


El disco sigue con temas muy de la onda de lo antes comentado. “Hace tiempo” mezcla los mismos ingredientes que les haría grandes, con un tempo esta vez más pausado, como en el caso del siguiente corte “Fuente Esperanza”, que vuelve a evocar una imagen de agua, de líquido y que contiene frases del tipo “Ocultarme como un río subterráneo…una mala borrasca…siempre buscando una fuente para poder respirar…”

El cuarto tema reconozco que es una debilidad personal. La interpretación de este tema en directo, en 2007, en Cheste lo tengo grabado a fuego en mi memoria. Por que tiraban confeti en la parte final? No, no. Por algo más. Tiene algo especial, distinto, que me embauca. La canción no es otra que “No más Lágrimas” (¿más líquido?) Una canción triste. Quizás la atmósfera no dé la sensación de ello, ni el tempo, ni la melodía quizás, pero la letra, la interpretación de Bunbury y ese final apoteósico lo da a entender. Una maravilla. Me gustaría que fuera mi protegida, pero la competencia es muy dura.

Después llega el tema "Olvidado", que no se incluiría en la versión original en vinilo, pero sí que se añadiría junto con "La Visión de Vuestras Almas" en la versión del CD. Es un tema que a mi parecer adelanta lo que acabará siendo el sonido de El Espíritu del Vino y del Avalancha. Una canción mucho más contundente sobre todo en la base rítmica y en la guitarra de Valdivia.

El álbum continúa con una canción que a mucha gente que conozca a Héroes de refilón o por recopilatorios no le sonará, ya que "La Lluvia Gris" (mar, rio, borrasca, fuente, lágrimas, lluvia. Cuantos llevamos?) es una canción que nunca suena ni en directo ni suele aparecer en los recopilatorios. A mí me gusta, tiene ese punto de exótico y de poco escuchado, que en ocasiones viene muy bien para desintoxicar de lo más conocido. Es una canción que siempre me ha dado la sensación de sonido muy tropical, quizás los punteos de Valdivia, o el constante platillito de Andreu de fondo. No es un mal tema, ni mucho menos, pero claro…

“Flor Venenosa” se instala en el corte 7, otra de las grandes canciones de la banda y de las 3 o 4 más populares de este disco debut. Un temazo, que si no me equivoco y no recuerdo mal, habla de los efectos de las drogas o el alcohol. El siguiente tema “Agosto” fue mi melodía de despertador durante mucho tiempo. Me la quité antes de llegar a cogerle manía, porque estuve a punto, pero un temazo así no lo merece. Muy melódica, muy fresca, y muy grande. Crea una atmósfera en las estrofas difícil de explicar que desemboca en un estribillaco de los de llorar de alegría.

“El Estanque” (en serio otra referencia?) fue el tema que abrió su último tour, por lo que moco de pavo no será. Y no, no lo es. Tiene de las intros más memorables de la banda y del rock en general me atrevería a decir. Toda ella es misteriosa, profunda y oscura. El rasgueo constante, el punteo que avanza por encima, las estrofas tranquilas, suaves que revientan en una rabia contenida que marcaba el continuo crescendo instrumental de la canción, hacen de ella una auténtica joya.

"La isla de las Iguanas" (menos mal que una isla no tiene agua, me estaba cansando ya de tantas referencias) tiene el dudoso mérito de ser una instrumental que no es íntegramente instrumental, ya que Bunbury coloca ahí algún nanannanana y en algún momento dice “la iguana”. A mí me suena muy tropical como con "La Lluvia Gris". Un sonido curioso que consiguen sacar a veces.

"La visión de Vuestras Almas" es el otro tema que no entró en la versión inicial del vinilo junto con "Olvidado". Tiene un fondo muy "La Lluvia Gris", con ese rasgueo y ese punteo tan "tropical" que digo yo (al final voy a acuñar el término, pero es la sensación que me da).

"…16" es un temazo que también suele pasar desapercibida por los temas con los que le ha tocado compartir plástico, pero a mí me gusta mucho, es de los estribillos que Bunbury canta con más rabia y sentimiento, y aunque la competencia sea muy dura, sobrar, no sobra.


Y llegamos al último tema, a la canción que originalmente se tituló Héroe del Silencio, pero que por coger este nombre para la banda acabó titulándose “Héroe de Leyenda”. De los más representativos de la banda, y que habla de un curioso héroe “con ojos apagados en los que hay un eterno castigo y sin ilusión para salir de su celda”.

Y señores, hasta aquí el álbum debut de Héroes del Silencio. Ahora solamente queda disfrutar de él y desgranarlo hasta donde queráis y gustéis.

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