Black Sabbath - (1987) The Eternal Idol

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por: Innuendo

Venga, puretas, vamos a seguir hablando de discos clásicos del Hard&Heavy. Llevamos mucho discutido, pero Black Sabbath es un grupo que siempre da que hablar y admirar por su larga y variada trayectoria.

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Vamos a hablar hoy de The Eternal Idol, que inauguraba una etapa nueva en Black Sabbath: la era Tony Martin. Mucho hablamos de esta etapa en el anterior foro, más que nada para ensalzarla como una de las mejores y a la vez más infravaloradas y claro, difícil evitarlo cuando tienes para comparar la época de Ozzy Osbourne y la de Ronnie James Dio. Recuerdo en que me quedé pendiente de escuchar la versión de este disco cantada por Ray Gillen, que salió oficialmente como disco 2 de una versión de 2010 del álbum que venía con la original de Tony Martin en un cd y casi todo el álbum con la versión a la voz del tristemente desaparecido Ray Gillen en el segundo disco.

Pues ya he podido escuchar de un tirón las dos versiones, aprovechando también mi repaso por la gigantesca discografía del grupo, que estoy disfrutando, como siempre, como un enano. Ya sabía que Tony Martin aquí apenas participó en cuanto a la composición, ya que cuando entró tuvo que ponerle las voces a un disco compuesto y pensado para el estilo de Ray Gillen, mucho más hardrockero y de estilo clásico. Pero no solo es en las voces donde se nota, es que los riffs de guitarra de Tony Iommi están mucho más orientados al hard rock clásico más enérgico y para nada aparecen aquí esas atmósferas oscuras, salvo en el tema homónimo, "The Eternal Idol", y en la instrumental "Scarlet Pimpenel", balada melancólica acústica instrumental marca de la casa y cuyo estilo hemos visto ya reflejado en discos clásicos de la etapa setentera. Eso dejando sin considerar las letras, que siguen como es habitual una temática esotérica y sobrenatural un poco tétrica a ratos.


Conclusión: un discazo, simplemente escuchando la versión Tony Martin, que me ha subido con las escuchas hasta el punto de que probablemente lo situaría por delante del Headless Cross y del 7th Star -que por primera vez no me ha parecido tan apotéosico-. Eso sí, para mí el Tyr sigue siendo mi favorito. En cualquier caso una trilogía fantástica, desde luego que es pura magia musical la que flota en el ambiente de esos tres discos sensacionales con Tony Martin, eso que le falta a los discos posteriores con él.

Black-Sabbath-1987Yendo a la escucha de la versión Gillen, lo primero que hay que tener en cuenta es que faltan tres canciones: Some "Kind of Woman", "Scarlet Pimpenel" -lo que tiene toda la lógica porque es instrumental y resultaba innecesario incluirla- y la enérgica "Black Moon", muy setentera, que realmente me hubiera gustado oir con Gillen. Aunque esas dos canciones de más vienen en la reedición de 2010 solamente, y de hecho "Black Moon" hizo su aparición oficial en el disco siguiente. No sé si se compuso en esta época. También es curioso que está cambiado el orden de los temas respecto al The Eternal Idol original. Personalmente me quedo con la apertura original con ese riff tan impresionante que tiene "The Shining", pero la que va primera en la versión alternativa, "Glory Ride", tampoco es manca. Y detalles de este tipo aparte, se confirma lo que os he escuchado decir alguna vez: que Tony Martin clava las líneas vocales de Gillen, y es verdad, pero lo hace de puta madre el jodido, para eso hay que valer también. Aunque los dos tienen un vozarrón enorme rasgado, está claro que Gillen tira un poco más por el agudo. pero los dos se parecen bastante más de lo que pensé que se parecerían. Quizá es por lo que he dicho antes de que va línea a línea Martin sobre Gillen, pero aun así.


Eso sí, cuando llega el turno de "Born To Lose" ahí el gran Gillen es inigualable en esos agudos y se adueña de la canción de una forma que Tony Martin no puede. Qué carisma tenía el cabrón con esos temas más ledzeppelineros.

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En general, creo que hay empate técnico, no sabría bien con cuál quedarme de los dos. De hecho prefiero disfrutarlos los dos, que quedarse con uno es una tontería. De todas formas, la ausencia de algunos temas en la versión alternativa y esos pie de baquetas al comienzo de los temas con el "one, two three" hacen que quede más redondo y pro la que por algo fue la versión definitiva.

Opinen, de este disco y de cualquier cosa de Black Sabbath, damas y caballeros.

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