Helloween - (1996) Time of the Oath



por: Innuendo

Esta vez sí: capucha+anillos = disco de power

Séptimo LP de Helloween: The Time Of The Oath. Un álbum con el que Helloween recuperarían su estilo genuino y alcanzarían unas cotas de potencia que probablemente no se vieran desde Walls of Jericho.



The Time Of The Oath es un disco extraño en cuanto a reconocimiento popular, porque pese a que mucha gente reconoce que es de lo mejor que ha grabado Helloween, no es, paradójicamente, un disco muy recordado. Digamos que Helloween siguió su progresión ascendente en este disco, desde un más bien hardrockero Master of the Rings a un definitivamente power metal de manual en The Time Of The Oath. Volvían el doble bombo, los duetos de solos neoclásicos en las guitarras, los ritmos frenéticos y los estribillos melódicos y épicos. Prácticamente con eso “no hace falta desir nada más”, que diría un conocido compatriota suyo. Este disco es más o menos conceptual, y digo más o menos porque de su tracklist, unas siete canciones están centradas en las profecías de Nostradamus (¡qué original! Lo nunca visto en el heavy vamos). De hecho, esas profecías dan nombre al disco, ya que el “Time Of The Oath” era precisamente el tiempo al que Nostradamus se refería para los años 94-2000. Como resultado de las acciones humanas realizadas en ese periodo, se produciría nada menos que la Tercera Guerra Mundial, seguida de un milenio de paz. Lo de la tercera guerra pase, pero lo del milenio de paz no se lo cree ni el mismo Nostradamus.

Compositivamente, The Time Of The Oath fue uno de los trabajos donde más miembros participaron, de hecho lo hicieron todos, solo que las aportaciones de Grosskopf solo aparecieron en la edición japonesa (ejem). Aunque sin duda el protagonismo lo llevó la pareja Deris-Weikath. El disco está dedicado a la memoria de Ingo Swichtenberg, el batería de la formación dorada de Helloween, que había fallecido el año anterior.

En cuanto al tracklisting, el comienzo del disco es particularmente veloz y cañero: esta vez sin intro y a palo seco nos zampamos ese agresivo “We Burn” que abre el trabajo, una auténtica bala, con una fuerza que probablemente nunca habíamos visto antes en Helloween. “Steel Tormentor” es el segundo corte del disco, una canción marca de la casa que arranca con ruido de motor. Está dedicada a Judas Priest, y es que ese "Steel" del título ya delata. Para más señas, veremos que en el tracklist extendido hay una versión de "Electric Eye", fruto de la admiración de Deris hacia los Judas. Llevamos dos canciones y ya sabemos que aquí hay power del bueno. Otros cortes del disco situados más adelante lo confirman. Por ejemplo, “Before The War” o “Kings Will Be Kings” contienen todos los ingredientes del power épico a la par que melódico. Por no hablar del corte “Power”, que ya con el nombre lo dice todo, y de hecho fue single de adelanto del disco. No digo que sean comparables a canciones del primer trabajo como “How ManyTears”, pero ese estilo “tristón, melódico y cañero”, con reminiscencias de música clásica, se repite en cierta medida en esas canciones. No solo las guitarras contribuyen a esa atmósfera con los constantes toma-daca entre Weikath y Grapow, sino que Andi Deris resulta estar verdaderamente inspirado en las melodías de voz.



La vena hardrockera también aparece aquí, sin embargo, dando cierta continuidad al sonido del disco anterior. A mí me parece hasta ver cierto ramalazo sleazy en algunas canciones como “Anything My Mama Don’t Like” o “Wake Up The Mountain” (qué temazo, por el amor de Dios). Supongo que todo ello es más influencia Deris que otra cosa, aunque Uli Kusch participa compositivamente también en las canciones de este palo. Sin embargo, incluso en estas canciones, al final en la mezcla se desliza siempre algo de épica power. Es un resultado muy curioso y que a mí particularmente me encanta. “A Million To One” es otro tema que iría en este bloque, un medio tiempo de poderoso estribillo comercial y coreable hasta quedarte ronco.

En el capítulo badalero vamos también excelentemente servidos: primero con “Forever and One”, canción lenta de factura Deris con cuyo estribillo tenemos que contener el aliento, y luego, ya en el final del disco, con “If I Knew”, compuesta por Weikath, en la que destacan, además de los ingredientes habituales, unos teclados muy setenteros que le añaden al tema su idiosincrasia, ya que no es muy habitual en Helloween este tipo de arreglos, pese a los gustos setenteros de Weikath.


Y nos hemos dejado para el final dos canciones inclasificables, y que para mí son prácticamente las dos joyas del disco. Me refiero, en primer término, a “Mission Motherland”, un tema de heavy metal progresivo muy largo que es capaz de competir con sus homólogos de los Keepers. Y lo digo sin exagerar, porque este tema es una absoluta delicia para los oídos. Momentos de agresividad, pasajes baladeros épicos y secciones en las que parece que estamos cantando un himno. Es un tema verdaderamente progresivo a la par que emotivo, ya que evoluciona fuera de lo que esperaríamos, y por eso sorprende a cada minuto con giros de lo más curiosos. Con tanto diálogo entre todos los miembros de la banda, no debe sorprender que el tema se firme como de “Weikath/Helloween”.

Y para terminar, la despedida y cierre con “The Time Of The Oath” una canción muy poco habitual en Helloween. Se trata de un medio tiempo oscuro y denso que nos lleva por aguas intranquilas, donde los riffs se retuercen de forma particularmente angustiosa. El tema está basado en el Fausto de Goethe y hasta hay diálogos entre Deris y un coro de orquesta. El resultado creo que habla por sí solo. Curiosamente, o no tanto, este es el único tema compuesto por Roland Grapow, el más oscuro de todos. Este hecho es claramente premonitorio de sucesos posteriores en la banda, ya que es sabido que más adelante Grapow quiso dar un golpe de timón en el estilo de las calabazas hacia este tipo de sonidos, lo que, entre otras cosas, le costaría el puesto. Pero eso ya lo veremos otro día.


VERSIÓN EXTENDIDA

Una fantástica hora de heavy metal os espera en The Time Of The Oath. Pero si alguien quiere completar el disco con más canciones, tenéis otra media horita por delante con nada menos que ocho canciones más, extraídas de los diferentes singles de la banda así como de la edición japonesa del disco, que traía de regalo dos canciones.

1. "We Burn" (Deris) – 3:04
2. "Steel Tormentor" (Weikath/Deris) – 5:40
3. "Wake Up the Mountain" (Kusch/Deris) – 5:01
4. "Power" (Weikath) – 3:28
5. "Forever And One (Neverland)" (Deris) – 3:54
6. "Before the War" (Deris) – 4:33
7. "A Million to One" (Kusch/Deris) – 5:11
8. "Anything My Mama Don't Like" (Deris/Kusch) – 3:46
9. "Kings Will Be Kings" (Weikath) – 5:09
10. "Mission Motherland" (Weikath/Helloween) – 9:00
11. "If I Knew (Weikath)" – 5:30
12. "The Time of the Oath" (Grapow/Deris) – 6:58
13. "Still I Don't Know" (Deris/Grosskopf) (bonus track de la ed. Japonesa) – 4:13
14. "Take It to the Limit" (Deris/Kusch)(bonus track de la ed. Japonesa) – 4:04
15. "Electric Eye" (Judas Priest cover)(del single The Time of the Oath) – 4:06
16. "Magnetic Fields (Jean Michel Jarre cover)(del single The Time of the Oath)– 3:41
17. "Rain" (Status Quo cover) (del single “Power”) – 4:33
18. "Walk Your Way" (Grosskopf) (del single “Power”) – 4:56
19. "Light in the Sky" (Deris)(del single “Forever and One (Neverland)”) – 2:35
20. "Time Goes By" (Deris) )(del single “Forever and One (Neverland)”) – 2:24

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MIENTRAS TANTO, EN LA FAMILIA HELLOWEEN
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1996: Michael Kiske prosigue en la fase “ya no hago metal” y saca al mercado su Instant Clarity. Paradójicamente, en el disco participarán colaboradores muy heavies, como Adrian Smith o Kai Hansen, su excompañero de filas en las calabazas.
1997: Gamma Ray edita Somewhere Out In Space, un meritorio trabajo que sin embargo está entre dos discos mayores, como son Land of the Free y Powerplant
1997: a Andi Deris no le basta con Helloween y publica su primer disco con Andi Deris and The Bad Bankers, llamado Come In From The Rain. Sus compañeros de Helloween aparecen como invitados en una canción.
1997: Roland Grapow saca su disco en solitario The Four Seasons Of Life. Aquí hace sus pinitos como cantante, apareciendo artistas invitados como Axel Rudi Pell –Grapow también apareció en el disco Magic de AXR, el mismo año- y Ralph Scheepers, quien se canta un tema. Todo en familia.
1997: Stefan Schwarzmann vuelve a UDO. Ese año se edita el trabajo del otra vez exvocalista de Accept: Solid.

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