Judas Priest - (1974) Rocka Rolla


Judas-Priest-1974-Rocka-Rolla


por: Jalbreaker

Corría el año 1969 cuando en las afueras de Birmingham Al Atkins formó una banda con sus coleguillas del pueblo y, tras la trágica pérdida de su guitarrista en un accidente automovilístico, en una de las audiciones apareció un tal K.K. Downing que fue descartado por su inexperiencia. Judas Priest fue el nombre escogido para la banda de Al Atkins, inspirados por el tema de Bob Dylan: "The Ballad of Frankie Lee and Judas Priest", y no deja de ser curioso que en esta estapa primigenia de la banda no encontramos a ninguno de los miembros que grabaría el primer disco.

Judas-Priest-1974-IEntre temas propios y versiones montaron un tour con la suerte de ir a parar una noche delante de varios ejecutivos discográficos,  y nada más ni nada menos que Robert Plant, quien les echó un cable y firmaron por 3 años con el sello Inmediate Records para publicar lo que sería su debut discográfico. Todo le iba tan bien al bueno de Al que era demasiado bueno para ser cierto, y cómo no, la cosas se acabaron torciendo, Inmediate Records quebró y la moral de la banda cayó hasta desintegrarse. Casualidades de la vida, a mediados del 70 Al Atkins paseaba por Birmingham cuando escuchó desde fuera de un recinto un grupo que no sonaba nada mal, pero parecía no tener vocalista, su nombre era Freight y el guitarrista era el pipiolo que habían rechazado tiempo atrás, K.K. Downing, acompañado de un tal Ian Hill aporreando el bajo y en la batería otro fulano que no pasó a la historia. Ante la perspectiva Al se ofreció para vocear con ellos, y como Freight era una chusta de nombre les propuso utilizar el de su antigua banda, Judas Priest, que molaba mil, a lo que la banda accedió, así como a utilizar algunos de los temas que había preparado con su antigua banda.

Tras la composición de algún tema nuevo la banda se puso en marcha en una gira por clubes y teatros, teloneando a bandas en pleno auge como Slade o un incipiente Gary Moore que se abría hueco en la escena. A pesar del gran esfuerzo los ingresos eran escasos, por lo que llegaron los primeros cambios de baterías. En 1972 se animaron a componer un puñado de temas nuevos y ahí es donde nacieron "Whiskey Woman", "Winter", "Never Satisfied" y "Caviar and Meths", con las que consiguieron telonear a bandas emergentes como Status QuoThin Lizzy y UFO. Una gira con una gran cantidad de fechas no fue suficiente para solucionar los problemas económicos y el pobre Al Atkins, que empezó a abrazar el noble arte de cambiar pañales, tuvo que abandonar el grupo para buscar un trabajo de verdad... de la música no se podía vivir.

Al, que era un tío majo, permitió que la banda mantuviera el nombre y usara los temas que tenían. En 1973 Ian Hill conoció a su cuñado, un técnico de iluminación llamado Rob Halford al que un día escuchó canturreando junto a la radio quedando bastante impresionado por sus tonos altos, a lo que inmediatamente le ofreció unirse al grupo. Con algún tema nuevo grabaron una demo, y tras la incorporación del batería John Hinch salieron otra vez a la carretera consiguiendo llamar la atención de Gull Records, que les ofreció un contrato si incorporaban teclados o trompetas, o algo para darle más empaque a sus sonido. Asqueados ante la perspectiva intentaron colar una segunda guitarra y funcionó, quedando forjada el alma de los Metal Gods con la llegada de Glenn Tipton unas pocas semanas antes de grabar el disco, por lo que su aportación  fue escasa, tan sólo alguna contribución en "Rocka Rolla" o "Run of the Mill".

Así nace la ópera prima de Judas PriestRocka Rolla. Es el primer paso hacia a un camino por recorrer, más enfocado en las corrientes de la época trazadas por Black Sabbath y Led Zeppelin que en romper esquemas y reinventar nada. No es que me parezca un grandísimo disco ni nada por el estilo, pero sí es un disco entrañable en el que los Metal Gods iban dejando destellos de lo que marcaría posteriormente su sonido.


Abrieron así la placa con el ritmo trepidante y misterioso de "One for the Road", psicodelia destilada a base de guitarra  donde Halford empieza a hacer gala de sus tonos altos y nos lleva hacia el tema más fiestero del disco, un soberbio "Rocka Rolla" que comienza discreto en las estrofas, buena sintonía Tipton-Downing con detalles guitarreros que incorporan tras el sólo, y un Halford desenfadado que desliza un estribillo pegajoso de cojones.

Judas-Priest-1974-IICon "Winter" llega la vena más Black Sabbath del disco, en un tema que junto a "Deep Freeze" y "Winter Retreat" conformaba un único tema de casi diez minutos de duración pero por decisión comercial se acabó cortando en tres, curioso viaje por las diferentes tesituras del rock más pesado a los fragmentos más delicados cuando el invierno se retira de la mano de la aterciopelada voz de Rob. Todo ello culmina en un hipnótico "Cheater" que nos retrae a esa esencia dura y macarra de los setenta, seguido de un todavía más hipnótico "Never Satisfied", un riff que se graba a fuego en nuestra mente y ese grito final de Halford que nos muestra un atisbo de hacia donde se dirigirían las aptitudes del aún naciente Metal God.


Tal vez sea por esos pasajes setenteros de mucha atmósfera y poco riff con los que me cuesta mucho conectar, pero nunca me ha fascinado "Run of the Mill", un corte largo, sosegado y demasiado instrumental para mi gusto, con unos destacables alaridos de Halford al final y poco más. De hecho el comienzo de "Dying to Met You" se me antoja bastante similar, con una tesitura extrañamente grave en la voz, hasta que a los tres minutos y medio el tema se dispara con un buen cabalgueo a la guitarra, Halford en unos magníficos tonos altos e incluso podemos ver esa dupla de guitarras doblándose antes del sólo que tanto potenciarían años después. Por último, el preciosismo del pasaje instrumental "Caviar and Meths" nos va desconectando de manera paulatina y sosegada hacia el final del disco.

Y hasta aquí el debut de los Judas. Lo cierto es que he disfrutado muchísimo recuperando un disco que siempre había tenido por un cúmulo de buenas intenciones y poco más, lejos de los proyectos más ambiciosos que llegaron después. Como todo tiene un principio, aquí es donde la que probablemente sea la banda más representativa del Heavy Metal puro y duro comienza su andadura, y lo que viene después, oh sí, lo que viene después dará mucho más que disfrutar.

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